La patronal pesquera, preocupada por el impacto de la inflación en el consumo de pescado

Por Redacción

La Confederación Española de Pesca (Cepesca) ha mostrado su «preocupación» por el impacto que tiene la alta tasa de la inflación que impactará en el consumo de pescado en España, así como el impacto «brutal» que está teniendo el conflicto bélico de Ucrania y el alza del combustible en la flota española.

«La situación nos preocupa, porque todos sabemos que cuando los precios suben, una de las cosas que pasan es que se deja de comer pescado. No es solo un problema para los consumidores, sino también para la salud de los españoles», ha asegurado el secretario general de Cepesca, Javier Garat, durante la presentación del ‘Informe del Sector Pesquero Español’, en la que ha aprovechado para volver a pedir la rebaja del IVA de los productos pesqueros del 10% al 4%.

En concreto, Garat ha señalado que las pescaderías están empezando a notar en el día a día el descenso de las compras de pescado por parte de los consumidores, que se van a otros productos más baratos como el salmón. «Fedepesca dice que a raíz de la huelga de transporte el ritmo de consumo en las pescaderías no se ha recuperado», ha señalado.

Un freno del consumo que llega justo después de que en 2020, los hogares españoles lo elevaran, debido al confinamiento. Así, en 2020 el consumo doméstico de pescado creció un 9%, hasta 24,83 kilos anuales por persona, frente a 22,5 kilos de 2019, y España se convirtió en el primer país de la UE en gasto en pescados y mariscos por parte de los hogares.

Para impulsar y promocionar el consumo de pescado en España se ha puesto en marcha ‘Pesca España’, una organización de productores que busca potenciar la promoción de esta actividad y de sus productos.

Junto a la inflación, otro de los problemas que está impactando en la flota pesquera española es el conflicto bélico en Ucrania, que ha afectado de «manera violenta» a la estructura de costes de producción de las empresas, especialmente por el alza del precio del combustible.

Así, el alza del gasóleo pesquero, que habitualmente supone entre el 30% y el 40% de los costes de explotación de los buques, afecta gravemente a las empresas pesqueras, ya que supera el 60% de estos. Al aumento del coste del gasoil en 2021 (44,44%) se sumó el brusco incremento por el conflicto en Ucrania.

En concreto, desde el último trimestre de 2020 hasta julio de 2022, el precio del litro de gasoil se ha más que triplicado, pasando de una media de 0,306 euros a superar 1,1 euro.

«Salimos de la pandemia y la guerra tiene un impacto brutal en el sector pesquero que nos ha puesto en una situación complicada en este momento. En España, hemos recibido ya las ayudas directas, pero falta el paquete general. Los 20 céntimos de ayuda del Gobierno han sido bien recibidos, pero es insuficiente y algunas flotas se están viendo obligadas a parar», ha reconocido Garat, que se ha congratulado de que en la modificación del último decreto de ayudas del Gobierno se haya incluido en esta bonificación a la flota que faena lejos de España.

AVISA DEL «BRUTAL IMPACTO» PARA ESPAÑA DEL CIERRE DE 87 ZONAS

Respecto a la propuesta de cierre de 87 zonas para proteger los ecosistemas marinos vulnerables en aguas de España, Portugal, Francia e Irlanda, Cepesca ha pedido disponer de toda la información científica y de un análisis profundo de impacto socio económico.

Garat ha advertido del «brutal impacto» que tendría para la flota española, en especial para algunas pesquerías, como los palangreros de fondo del Puerto de Celeiro y de la Organización de Productores Pesqueros de Burela, al capturar en estas zonas en torno al 75% de merluza en esas zonas.

«Tenemos puestas muchas esperanzas en esa reunión. España hará una presentación donde indicará a la Comisión Europea donde está la huella de las artes de fondo en esas zonas», ha asegurado el secretario general de cara a la reunión del próximo 26 de julio en la que se abordará este tema.

Otro de los asuntos que preocupa a la flota española es el Proyecto de Ley de Pesca Sostenible e Investigación Pesquera del Gobierno, Cepesca considera que «no garantiza la seguridad jurídica de las empresas pesqueras» españolas al no explicitar que los posibles nuevos criterios de reparto de las posibilidades de pesca no afectarán a los ya realizados conforme a la ley vigente.

Garat ha mostrado la «preocupación» del sector por la reserva del 10% de todas las posibilidades de pesca por parte de la Administración, ya que la considera «excesiva» y una «barbaridad», reclamando que se mantenga entre un 2% y un 3%.

LA PATRONAL DA POR «SALVADA» LA PANDEMIA

El secretario general de Cepesca ha reconocido que el sector «ha salvado» la pandemia, tras lograr que el valor total de su producción en 2020 ascendiera a los 2.043 millones de euros, lo que supone un incremento de casi un 10% respecto a los 1.840 millones de 2019.

Sin embargo, las capturas de pescado y marisco se situaron en las 787.258 toneladas en 2020, un 11,4% menos respecto a las 877.211 toneladas capturadas en 2019. Con estas cifras, España revalida un año más su liderazgo en la Unión Europea.

«Mi previsión para 2021 es que haya más capturas que en 2020 y que el valor económico también creo que será parecido o superior al de 2020», ha asegurado sobre los datos que tendrá el sector en 2021, mientras que ha mostrado cautela respecto a 2022 marcado por la incerditumbre que haya después del verano con el conflicto bélico de Ucrania y el incremento de los costes.

Respecto a los puestos de trabajo que genera el sector, en 2020 fueron 31.093 empleos directos, con un descenso del 2,6% respecto a los 31.935 de 2019 y 150.000 indirectos. Garat ha lamentado que estas cifras reflejan «el proceso de ajuste del número de buques de la flota pesquera española», que en 2020 estaba compuesta por 8.839 barcos frente a los 8.884 de 2019.

Este ajuste también se refleja en la cifra de 2021, ya disponible, y que apunta a un total de 8.732 barcos de pesca, ocupando la tercera posición del ranking europeo, tras Grecia (14.550) e Italia (12.179).

Respecto a las importaciones y exportaciones, ambas cayeron en 2020, pero se recuperaron en 2021, incluso superando los datos de 2018 y 2019. Las importaciones en 2021 fueron de 1.786,4 toneladas con un valor de 7.483 millones de euros, con un crecimiento del 5,8% y del 14,7%, respectivamente.

Por su parte, las exportaciones en 2021 fueron de 1.168 toneladas con un valor de 4.701 millones, lo que supone un crecimiento del 6,6% y del 17,1%, respectivamente.

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