La campaña hortofrutícola finaliza con «buenos precios»

Por Redacción

La campaña hortofrutícola 2021-22 en Almería se ha cerrado con «sabor agridulce» ya que los «buenos precios en pizarra» que apuntaban a una «importante rentabilidad» para los agricultores «se han visto empañados» por el aumento «desorbitado» de los costes de producción.

Así lo ha indicado en rueda de prensa este miércoles la presidenta provincial de Asaja, Adoración Blanque, quien ha calificado de «atípica» la campaña que concluye.

Según los datos de la patronal agraria, la producción ha experimentado un «importante» descenso del 17,5 por ciento, alcanzando los 3,26 millones de toneladas y alejado del incremento del valor de la producción que ha llegado a los 2.387 millones euros con un incremento del 8,5 por ciento.

Si bien el valor de la producción experimenta este aumento en la producción hortícola, disminuye en pimiento, berenjena y judía, lo que, si se suma que los costes de producción se han incrementado un 30 por ciento, «la sostenibilidad económica de las explotaciones es cada día más difícil», según ha remarcado Blanque.

Ha destacado que la tendencia de los últimos años en relación al pimiento como líder de la producción hortícola en la provincia superando las 12.627 hectáreas, s»ustituyendo la posición que años atrás tenía el tomate, y que este año pierde no sólo superficie, un tres por ciento menos, sino también en producción».

Junto al tomate, pepino, calabacín, melón y sandía son los productos que mayor valor de producción han logrado en esta última campaña, a diferencia del resto de productos, según ha precisado.

Los datos recopilados por Asaja señalan como aspectos claves de este pasado ejercicio la presencia de más superficie, que, según sus cálculos, está en un 1,2 por ciento, rondando las 32.700 hectáreas de hortícolas.

Asimismo, revelan un descenso en la superficie destinada a producción en un 1,4 por ciento alcanzando las 49.463 hectáreas que ha repercutido en una menor producción, que cae un 17,5 por ciento quedando en 3,6 millones de toneladas.

Con respecto a la «inestable» situación del tomate desde campañas anteriores por la pérdida de superficie y producción que viene manifestando, Blanque ha afirmado que no es una «mala campaña» ya que hay un precio medio de un 34 por ciento por encima de la campaña anterior y un «esperanzador» aumento en el valor de la producción, situado en un 14 por ciento.

La presidenta provincial de Asaja ha trasladado su «especial preocupación y fijación» por el cultivo de sandía al aire libre «debido a que, aunque el precio haya sido aceptable, para el agricultor no ha sido fructífero debido a la merma de kilos, teniendo en cuenta a su vez, –ha subrayado– las diferentes problemáticas a las que se enfrentaban los agricultores en las últimas semanas con el goteo de robos producidos en sus cultivos».

Por otro lado, la campaña hortofrutícola en Almería ha experimentado una reducción del 20 por ciento en el volumen de producción, con un «detrimento marcado por diferentes factores externos que han afectado a la rentabilidad de las producciones».

Blanque ha citado las inclemencias meteorológicas concretamente, la falta de agua en los meses de otoño e invierno, las heladas y la calima, seguida de las altas temperaturas alcanzadas, «que incidido de forma crucial en los resultados obtenidos». Asimismo, segun ha revelado, la incidencia de afecciones fitopatológicas «han mermado la producción media de todos los productos con respecto a la campaña pasada».

COSTES, FACTOR «DETERMINANTE» DE LA CAMPAÑA

Desde la patronal agraria se ha hecho hincapie en que el aumento de los precios de los insumos «no cesa, motivado en parte por las consecuencias del conflicto bélico en Ucrania y la preocupante inflación que esta padeciendo nuestro país».

«De hecho, la invasión de Ucrania por parte de Rusia el*pasado febrero está afectando a los productores agrarios europeos y españoles, en forma de aumentos significativos de los costes de producción y alteraciones de los flujos comerciales», ha dicho.

Al hilo de esto, ha advertido de que los costes han sido «el factor determinante del resultado de la campaña» ya que los gastos corrientes han aumentado en una sola campaña un 30,8 por ciento, lo que en términos monetarios «supone un incremento del gasto de 16.516 euros por hectárea de media».

Si a los gastos corrientes le añadimos el incremento de los gastos de amortización de las explotaciones que asciende a 6.602 euros, un 49,5 por ciento, podemos concluir con un incremento total de los gastos anuales de 23.179 euros, considerándose un 34,5 por ciento más que la campaña pasada», ha precisado para concluir que los fertilizantes, la energía, el plástico y el precio de los materiales de los invernaderos «se sitúan como los costes más signficativos en este periodo».

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